Frases de la serie The Last Dance

Creación: ESPN Films, Netflix.
Actores: Michael Jordan, Phil Jackson, Scottie Pippen.
Género: Biografía, Deportes, Documental, Historia.
Estreno: 2020.
Otros títulos: El último baile.

Episodio I

- ¿Tienes la sensación de que estás destinado a esto, de lo que te espera, o solo te lo tomas un dí­a a la vez?
- Quiero que la franquicia y los Chicago Bulls sean respetados como los Lakers, Philadelphia 76ers o los Boston Celtics. Es muy difí­cil que pase algo así­, pero no imposible.

- ¿Qué tiene de única esta dinastí­a?
- Supongo que lo que la hace única es que tenemos a Michael.

Después del quinto campeonato, el de 96-97, miramos al equipo y nos dimos cuenta de que, sin ser por Michael, el resto probablemente estaba al final de sus años más productivos. Tení­amos que decidir si mantení­amos al equipo unido o no, y vimos que quizá era el momento de reconstruir y no buscar un sexto campeonato.

Ese verano se habló de si volverí­an a lograrlo, aunque la mayorí­a que somos de Chicago sabí­amos que volverí­an. Jerry Reinsdorf, el dueño mayoritario tendrí­a que irse de la ciudad si no volví­an. No puedes discutir campeonato tras campeonato. Seguí­an siendo el mejor equipo de la NBA. Tienes a Scottie Pippen, un atleta increí­blemente talentoso, con habilidad para anotar. Su ingenio, su consciencia de la cancha y su conocimiento del deporte le dieron el segundo lugar en la historia. Dennis Rodman era la presencia defensiva, el reboteador, alguien que, en un equipo con grandes egos, no necesitaba la pelota. Y nunca se le acababa la energí­a. A esa altura, Michael Jordan ya es el gran macho alfa del deporte. Las únicas comparaciones que, según recuerdo, eran aptas eran con Babe Ruth y Muhammad Ali. Eso es todo. Esa es la lista. No hay nadie más.

Acabábamos de ganar un quinto tí­tulo. Hay mucha incertidumbre, y la dirección comenzó a hablar de que la franquicia va a cambiar o que vamos a reconstruir. Me pareció injusto. Nunca permitirí­a que alguien que no se pone un uniforme ni juega todos los dí­as dicte lo que hacemos en la cancha de básquetbol. Mi mentalidad era: "Dejemos de lado lo comercial y concentrémonos en nuestro trabajo. Vamos a darles una razón para que no piensen así­".

...Jerry tení­a el complejo napoleónico. De niño era gordito. No tení­a mucho dinero. Siempre llevó las de perder, y no podí­a controlar esa parte de él que necesitaba reconocimiento. Toda la atención va a Michael, Scottie, Dennis y Phil. Y Krause se poní­a cada vez más celoso. Era bueno, pero no lo suficiente para tener éxito sin Michael Jordan. Podrí­a decirse que Jordan hací­a su trabajo mejor de lo que nadie habí­a hecho su propio trabajo. Y Krause quiere dejar claro que las organizaciones ganan campeonatos, no los jugadores.

Jerry Krause dice: "Las organizaciones ganan tí­tulos, no los jugadores". Qué gracioso, nunca lo vi postear y anotar un tiro en suspensión.

Jerry Krause era uno de los hombres más amables y dulces que he conocido. Pero, a veces, él querí­a a gente que no lo querí­a a él, y eso lo decepcionaba.

Dije desde el primer dí­a, si Phil no es el entrenador, no seré parte de la reconstrucción. Phil debe ser el entrenador. Y no deberí­an obligarme a mí­ a decidir jugar para otro entrenador que no sea Phil Jackson. Aunque sea una lástima, tengo opciones. No elegiré jugar para ningún otro entrenador. Creo que Jerry querí­a hacer borrón y cuenta nueva, ir y reconstruir. Su relación conmigo se habí­a vuelto un gran circo. No habí­a posibilidad de reconciliación.

Las cosas evolucionan, la gente evoluciona. No se quedan estáticas en ninguna posición.

No podrí­as hacer una lista de los equipos más exitosos y relevantes de Estados Unidos, y dejar fuera a Michael Jordan y los Bulls de los 90. Pero los Bulls inmediatamente anteriores a esa era podrí­an describirse como mediocres.

Esta es tu madre leyendo en voz alta una carta que le mandaste. "Querida mamá: ¿Cómo te trata la vida? Espero que bien. Yo estoy bien. Te enví­o mi número de cuenta para que puedas depositarme dinero. Me quedan solo 20 dólares. Mándales saludos a todos. Y sonrí­e. Dios y yo te queremos. Con cariño, Michael. PD: Perdón por la cuenta del teléfono. Por favor, también enví­ame estampillas".

No era muy constante en primer año, pero es de los más competitivos que hemos tenido en los ejercicios. Querí­a mejorar, y tení­a la capacidad de mejorar. Michael Jordan me dice un dí­a que quiere ser el mejor de nuestra historia. Le dije: "Debes trabajar más duro que en secundaria". Me dijo: "Trabajé como los demás". Le dije: "Perdón. ¿No querí­as ser el mejor de nuestra historia?". Dijo: "Ya verás. Nadie nunca trabajará tan duro como yo".

Antes de que Michael Jordan llegara a los Bulls en 1984, habí­a muchas drogas. Habí­a cocaí­na y drogas recreativas de todo tipo. Tení­an muchas fiestas. En un artí­culo lo llamaban "el circo itinerante de cocaí­na de los Bulls".
- Nunca leí­ ese artí­culo.
- ¿Es acertado? - Mira...
- Los muchachos hací­an cosas que yo no veí­a. Tuve una ocasión, en la pretemporada. Creo que estábamos en Peoria. Estaba en un hotel, y fui a buscar a mis compañeros. Y empecé a llamar a las puertas. Llegué a una puerta, y cuando golpeo, escucho que alguien dice: "Hay alguien afuera". Luego oigo una voz profunda que dice: "¿Quién es?". Digo: "MJ". Y todos dicen: "Mierda, es solo un novato. No se preocupen". Así­ que abren la puerta. Entro, y allí­ estaba prácticamente todo el equipo. Eran cosas que nunca habí­a visto en mi vida, era solo un chico. Habí­a rayas por un lado. Los que fumaban hierba por otro. Mujeres por otro lado. Lo primero que dije fue: "Oigan, me voy", porque solo podí­a pensar en que si habí­a una redada, en ese momento, yo era tan culpable como el resto de los presentes. Y desde ese momento, estuve más bien solo.

Desde el primer dí­a de entrenamiento, mi mentalidad era que fuera quien fuera el lí­der en ese equipo, yo irí­a por él. Y no lo haré con mi voz, porque no tení­a voz. No tení­a estatus. Debo hacerlo jugando.

Milwaukee siempre ha sido el archienemigo de Chicago. Cada vez que los enfrentábamos, nos ganaban. Tení­an a Sidney Moncrief, que era el defensa del año, y tení­an un fantástico equipo defensivo. Creí­ que conocí­a su potencial porque habí­a jugado contra los mejores de la NBA hasta el momento. Los Magic, los Bird, el Dr. J y Kareem. Jugadores fantásticos. Y de repente, viene este novato a la NBA, y vi cómo se moví­a en la cancha, su instinto, y pensé: "Esto será una locura".

Antes, los muchachos se desanimaban y se daban por vencidos. "Este ya está perdido. Lo intentaremos en el próximo partido". Yo decí­a: "Todaví­a no terminó el partido".

Como novato, no era ningún novato. Probó desde el principio que no habí­a nadie como él.

Los nativos de Chicago se consideran algo rudos, de clase media trabajadora. Que siempre se están esforzando. Así­ que les encanta ver a alguien que lo da todo. Jordan hací­a eso.

Michael jugó cada partido como si fuera el último. Todos los partidos. Nunca se lo tomó con calma. Sabí­a que habrí­a alguien en el público que nunca lo habí­a visto jugar. Eso lo mantení­a motivado.

Les hablé a los jugadores sobre lo importante que era que estuviéramos realmente juntos en este último intento que tendrí­amos. Lo llamé El último baile.

- ¿Tu quinta es tan emocionante como la primera?
- Incluso más. Lo pones en perspectiva, buscamos la sexta.

Esa temporada podrí­a ser el final. Podrí­a perfectamente ser el final, y tení­amos que pensar así­. Vamos a concentrarnos en este partido, vamos a empezar bien y hagamos lo de la última vez. Vamos.
- ¿Qué hora es?
- ¡Hora de jugar!

Episodio 2

- Soy uno de los mejores jugadores de la historia. Sé cuánto valgo para este deporte.
- Pero para ser uno de los mejores, ganas muy poco. ¿Cuánto crees que vales...?
- Mi día llegará.

Jamás podría encontrar otro tándem, otro sistema de apoyo, otra sociedad como la que tuve con Scottie Pippen. Era un placer jugar con él.

Me ayudó muchísimo en mi modo de enfocar el juego, en mi modo de jugar. Cuando hablan de Michael, deberían hablar de Scottie. Y cuando dicen que gané todos esos títulos, no los habría ganado sin Scottie. Por eso, fue mi mejor compañero de todos los tiempos.

Cuando vi jugar a Scottie Pippen, dije: "Dios mío, va a ser un jugador especial". Los cazatalentos de la NBA vieron su versatilidad y destreza deportiva. Y vieron su humildad.

Todos necesitan a ese número dos, el que se ocupa del trabajo sucio, y Pippen era genial para eso. Pero le pagaban tan poco que ni siquiera estaba entre los 100 que más ganaban de la NBA.
A Pippen no podrían pagarle menos. Apenas llega al puesto 122 en el ranking de salarios en la liga.

- Scottie Pippen firmó un contrato en 1991 de siete años por 18 millones de dólares. Si hubiera sido más astuto, habría ganado nueve o diez veces más que eso. Le dije a Scottie lo mismo que le había dicho a Michael. "No firmes ese contrato. No te conviene. Quedarás sujeto a él por demasiado tiempo".
- Yo sentía que no podía arriesgarme. A lesionarme y no poder ganar dinero. Tenía que asegurarme de que mi familia estuviera cubierta.

Mis padres querían que tuviera cosas que hacer. Siempre nos mandaron a practicar deportes organizados para aprender más sobre la vida. En esa época, había racismo en Carolina del Norte, y en todo Estados Unidos. Pero en esa zona había mucho racismo. Entonces, de niño, yo sabía dónde no quería estar y quería salir gracias a mi excelencia. Mi motivación era ser alguien fuera de Wilmington. En mi caso, el deporte fue la vía. En el jardín competíamos un montón. Mis hermanos odiaban perder, pero no al mismo nivel que yo, porque en ese momento, si me ganaban, terminábamos peleando. Así era yo.

En el plano de lo competitivo, creo que no estaría aquí de no ser por la rivalidad con mi hermano. Cuando terminas a los golpes con alguien que adoras, eso despierta todas tus pasiones. Siempre sentía que competía con Larry por la atención de mi padre.

Todos pensaban en la parte negativa. Yo veía el vaso medio lleno, pero los demás lo veían medio vacío. Y le dije a Michael: "No entiendes la relación riesgo-beneficio. Si tuvieras una jaqueca terrible, y yo te diera un frasco de pastillas, y hubiera nueve que te curan y una que te mata, ¿la tomarías?". Lo miré y le dije: "Depende de cuánto me duela la puta cabeza".

Nunca antes había visto algo así y nunca lo volví a ver. No era Michael Jordan. Era Dios disfrazado de Michael Jordan.

Capítulo 3

- Podría haber sido un vagabundo, terminar preso o muerto, pero me rompí el culo para llegar aquí.
Se oyen muchas cosas negativas de Dennis Rodman. La gente no conoce a Dennis Rodman. Ven lo que se ve en la cancha y lo que se lee en la prensa, y dicen: "Cielos, es una mala persona".
- ¿Te duele que la gente te perciba como un tipo grandilocuente y alocado?
- No, creo que yo creé este monstruo. Pero nadie podría decir nada malo de mí como compañero de equipo.

Adoro a Michael Jordan. Adoro a Scottie Pippen, a todos, pero ellos no hacen las cosas que hago yo. Soy el que hace el trabajo sucio, soporta el maltrato de los demás. Quiero salir y que me rompan la nariz y me corten. Algo que saque el sufrimiento, el dolor. Quiero sentir eso.

- Fui al cuarto de Michael Jordan, le pedí un habano, pero creo que él sabía que, que quizá es mi forma de mostrarle que me equivoqué.
- No pidió disculpas. No dijo nada, pero que viniera a mi cuarto fue su forma de decir: "Metí la pata". Y desde ese momento, Dennis fue intachable. Luego empezamos a ganar.

Ser un niño negro en un barrio pobre, era una puta locura, era...mi madre conducía autobuses escolares. Se hartó de que yo no aportara, que no hiciera nada. Y creo... ¿Qué tenía, 18 años? Se hartó de mí y me echó. Así que viví en la calle por dos años. Solo intentaba moverme, ver dónde podía quedarme. En los patios de mis amigos, cosas así. Podría haber sido traficante, o estar muerto, cualquier cosa. No sé por qué nunca me metí en las drogas, pero no lo hice. Miraba cómo consumían, vendían y todas esas cosas, y todos los días iba al gimnasio. Volvía y hacía lo mismo todos los días. Tuve la suerte de empezar a jugar al básquetbol.

- Yo era como un sarpullido para los jugadores, un sarpullido que no se quita, ¿sabes?
Dennis Rodman era la persona que jodía todo. Él va y jode todo. Es una peste. Anulaba a quien quisiera.

- Rick Mahorn me enseñó a usar el codo y dijo: "Si golpeas, hazlo a propósito. No hagas una falta tonta. Es estúpido. Si vas a golpearlo, hazlo".

Finalmente superamos el obstáculo de la mentalidad de perdedor. Comenzábamos a ser una franquicia ganadora, y el cielo es el límite.

Detroit tenía Reglas Jordan para Michael. No sé cómo salió vivo de todo eso. Las infames Reglas Jordan, las tácticas defensivas de los Pistons diseñadas para contenerlo, se refuerzan cuando Michael está en la cancha. Cuando estaba en el aire, no teníamos chance. Pero cuando está en el piso, puedes defenderte. Debes detenerlo antes de que despegue, porque no es humano.

Y Madonna dice: "Es lindo". Y comenzaron a salir. Madonna le explicó: "Tú debes establecer quién quieres ser en esta vida. No seas quien te dicen que debes ser". Comenzó a darse cuenta de que podía empujar cualquier límite, y esa es una libertad.

- ¿Qué significan la ropa, los tatuajes, los lentes de sol, el gorro de terciopelo, los anillos...? Todo.
- ¿Por qué? Me gusta hacer lo que hago. Me hace feliz. Me hace sentir como si fuera un niño de diez años.

- ¿Cómo encajó Dennis en el equipo cuando recién llegó?
- Como un guante. Dennis era un defensa dominante, y lo que aportaba era exactamente lo que necesitábamos, alguien que nos diera esa ventaja en el ataque. Si él podía hacer su trabajo, entonces vamos a adorarlo. Jugar al básquetbol y ganar. Eso es todo. Eso fue lo que hizo. Dennis era de los más astutos con los que jugué. Comprendía la estrategia defensiva, con todas las rotaciones. No tenía límites. Defendía contra varios jugadores. Estudiaba a cada uno. Sabía sus fortalezas y debilidades.

Capítulo 4

- Michael y Scottie me aceptaron como era. Decían: "Hace lo que hace, pero se preocupa mucho". Salgo de fiesta, pero trabajo duro.

- Dennis siempre es rebelde, en algún momento. Quiere unirse al grupo, pero por otro lado ser autónomo. Apreciamos que sea un inconformista. Pero cuando es hora de rendir, siempre está en la cancha para nosotros, siempre juega duro.

- Dennis y yo tenemos un vínculo nativo americano. Un día viene, y nos reunimos en la sala del equipo. Allí tengo un collar de garras de oso, un caparazón de tortuga que vino de otra reserva nativa y otros artefactos nativos. Y Dennis dijo: "Vaya". Dijo: "Tengo un collar de los indios ponca de Oklahoma. sé de esas cosas". Le dije: "Dennis, en su tradición, y en las tradiciones que yo conocía, tú serías un heyoka, una persona que camina al revés. Había gente que era diferente, y tú eres un heyoka. Eres un heyoka en esta tribu".
- No me veía como un jugador. Me veía como un gran amigo. Supo que quizá lo necesitaba como inspiración. Quiere verme perseverar. No conocía a un entrenador que fuera así de diferente...

- Phil y yo escribimos Maverick juntos. En ese libro, Phil habla de tomar ácido. Y de pensar que era un león, que iba rugiendo por la playa de Los Ángeles. Phil era como un hippie, y era diferente a la fraternidad de la NBA.

Phil tomó el mando y tenía un enfoque diferente. El enfoque de Doug estaba más centrado en Michael, y el de Phil más hacia el equipo.
- No estaba muy contento con Phil Jackson cuando entró, porque él venía a quitarme la pelota de las manos. Doug me ponía la pelota en las manos.

- Me decía: "Juega en equipo". Yo decía: "No sirve si no gano".
- Me reuní con Michael y le dije lo que íbamos a hacer. "Obviamente, has marcado 37, 38 puntos por partido los últimos años. No creo que vayas a ser el campeón de anotaciones de la liga. La atención está en la pelota. Y si siempre tienes la pelota, los equipos pueden generar una defensa contra eso, que fue lo que pasó con los Pistons los últimos dos años.
- Dijo: "No me preocupas tú, pero debemos hacer que los demás mejoren. Debemos crear amenazas".

Todos, empezando por Michael, cambiaron. Antes de los Pistons, Michael no entrenaba con pesas. No iba mucho a hacer pesas. Después de que los Pistons lo hicieran mierda,
decidió: "Voy a ponerme musculoso".
- Me golpeaban brutalmente. Y quería administrar dolor. Quería empezar a devolver el golpe.
- Es muy difícil ganar músculo para un atleta que quema calorías constantemente, que corre todo el tiempo.

- Durante la época en que los Pistons nos dominaron, cada vez que nos hacían algo, nos quejábamos con el juez o intentábamos responder. A Horace solían darle muchos golpes. Creo que le dio a Grant con el codo de lado...Y él volvía quejándose. Yo decía: "No te quejes, carajo. No dejes que te vean quejándote. Así saben que te molestan". Cuando ellos nos dominaban mentalmente, sabían que cuando empezábamos a quejarnos, nos tendrían. Y así era.

Todos en Chicago odiaban a los Pistons. Era personal. No importa que digan que no, era personal.

Dennis Rodman empujó a Scottie, y podría haberlo lesionado gravemente. Fue una falta flagrante. Es un golpe de mala fe claro, no hay dudas. Muy claro. Scottie Pippen recibió un fuerte golpe. Cuando Pippen no respondió a ese golpe ya no podrían ganarnos. Scottie estaba inmutable, ni siquiera quiso una curita. Cuando vimos eso, se había terminado.

- Durante un tiempo muerto, Phil le pregunta a Michael: "MJ, ¿quién está libre". Y dice: "Paxon". Le dice: "Pues pásale la pelota". No tienes que hacer ese tiro. Corre al punto. John está abierto ahí. Todavía puedes crear. ¿Sí? Él está anotando. Phil dijo enfáticamente: "Paxon está libre, pásale la pelota".
- Y yo empecé a mirar a Paxon. Todo el mundo esperaba que Jordan anotara mientras dos lo marcaban. No lo hace. Tira y hace un pase. Paxon está libre otra vez...Confía en que su compañero anotará.

- Ese es el que conocemos, el Michael Jordan competitivo. El Michael Jordan que gana a toda costa. A veces cuestionábamos si era humano, si tenía sentimientos. Era un tipo que estaba totalmente concentrado en una sola cosa. La única emoción que habíamos visto era ira o frustración. Quedamos anonadados con esas emociones.
- Una lucha de siete años. Una lucha de siete años. Y cuando nos ganaron, nos encontramos entre los vestuarios y él me abrazó y empezó a llorar. Estaba tan feliz de haber ganado que estalló. Ese fue un momento especial para él y para mí. Es un sentimiento hermoso.

Episodio 5

Nadie me respetaba mucho. Yo era el chico que erraba tiros, ¿saben? Y en ese momento, Michael me guió mucho. Tenía una pregunta sobre hacer su tiro de media vuelta,así que le pregunté.Y me dio una gran respuesta detallada,pero además dijo: "Si alguna vez necesitas algo, llámame". Como un hermano mayor.De veras odio tener debates sobre quién ganaría en un uno contra uno,y los fanáticos dicen: "Oye, Kobe, le ganarías a Michael". Y pienso: "¡Oigan! Lo que ven en mí es gracias a él". No habría ganado cinco campeonatos sin él, porque me guió tanto.

- ¿Tenías una compañía con la que querías trabajar?
- Adidas. Me gustan los Lakers y me gusta Marques Johnson. Y me gusta Adidas. Me gustan los tenis Adidas. Adidas era muy disfuncional en esa época. Me habían dicho: "Nos encantaría tener a Jordan.Pero en este momento no podemos hacer tenis"

Nike había creado una nueva tecnología para sus tenis para correr llamada Air Soles.Y, obviamente, Michael jugaba en el aire. Dije: "Lo tengo. La llamaremos Air Jordan".¿"Air Jordan"? Suena bastante bien. La expectativa de Nike, al firmar el contrato,era que para el cuarto año, esperaban vender tres millones de dólares de Air Jordans. En el primer año, vendimos $126 millones.

El segundo partido que jugamos, Kukoc volvió, y le doy crédito. Volvió y jugó un mejor partido que la primera vez. Toni Kukoc tuvo un gran cambio con respecto a su actuación en el partido anterior contra EE. UU. Los estadounidenses no entendían lo duros que eran los tipos como Kukoc. No tenían idea. La gente no tiene idea sobre las situaciones de guerra,pobreza y opresión
de las que venían tipos como Kukoc, que los forjaron, que los hicieron duros. Era estúpido decir que era débil. Tuvo que luchar para ganar su respeto. Y lo hizo. Volver después de que lo habían humillado, demostró mucho de Toni Kukoc.

Michael era el rostro del Dream Team,y el Dream Team cambió todo en el básquetbol internacional.El Dream Team es totalmente responsable de que la NBA diera un gran salto adelante. Moldeó lo que el mundo pensaba de la NBA. Michael Jordan, el Dream Team, ayudaron a llevar al deporte a ese lugar de influencia cultural global.No solo la música era genial, no era solo la moda en EE. UU.
que se traducía a otros países. De repente, era la NBA. Creo que era la primera vez que los deportes se vendían como cultura.Vendíamos la cultura estadounidense. Y lo que se vinculaba con eso
era un jugador atractivo y exitoso, su onda, y la gente quería ser parte de eso.

Cualquier afroamericano en esta sociedad ve un éxito significativo como una carga adicional. Y muchas veces, Estados Unidos rápidamente acepta a un Michael Jordan, una Oprah Winfrey
o un Barack Obama mientras quede claro que no te volverás controvertido en asuntos más amplios de justicia social.Se mantuvo popular en parte porque nunca hizo enojar a nadie.

"Los republicanos también compran Nikes", suena como si Michael dijera: "Mi ganancia personal es más importante que mis ideas políticas en cuanto a la raza".

Todo el mundo respeta a Muhammad Ali. ¿Sabes por qué? Porque defendía algo. Defendía algo aunque significara sacrificar sus ingresos. Eso lo respetamos. En última instancia, quizá Michael Jordan sea olvidado. Muhammad Ali no lo será. Elogio a Muhammad Ali por defender aquello en que creía, pero nunca me vi a mí mismo como un activista. Me veía como un basquetbolista. No era político, sino que jugaba mi deporte. Me concentraba en lo mío. ¿Era egoísta? Probablemente. Pero esa era mi energía, en eso estaba mi energía.

Cuando llegas a la cima, es genial que te admiren y te respeten. No digo que no haya sido divertido. Pero cada vez que quedaba solo, pensaba en el final de la temporada y el gran objetivo, sostener el trofeo de campeón y ser reconocidos como el mejor equipo del mundo. Lucho por algo que está al final del arcoíris y voy a dar todo por alcanzarlo.

Episodio 6

Creo que la gente no entiende que desde el momento en que Michael Jordan sale de su cuarto, las cámaras están en él. Todo el mundo quiere verlo o hablar con él. Todos querían algo de él
de una forma u otra. Tenía la presión de ser amable todo el tiempo con la gente.

Michael era competitivo con todo, ya fuera en el campo de golf o jugando a las cartas, en lo que fuera. Su vida era una gran competencia. Scottie, Michael...Jugaban a las cartas en el fondo del avión por mucho dinero. Hablo de miles de dólares. Esta es mi forma de devolver dinero. ¿Te duele? Y John Paxson, B.J. Armstrong y yo jugábamos blackjack en la parte delantera por un dólar cada mano. Él sabe que nosotros nunca jugaríamos con él atrás porque es mucho dinero. Pero venía al frente: "¿Qué hacen? ¿Puedo jugar?". Recuerdo que John Paxson lo miró y le dijo:"¿Por qué diablos quieres jugar con nosotros? Estamos jugando por un dólar cada mano". Lo miró y dijo: "Porque quiero decir que tengo tu dinero en mi bolsillo"

Jordan no había infringido ninguna regla del equipo, de la liga ni estatal. Lo único que trasgredió fueron las expectativas de la gente.

- ¿Crees que tienes problemas con el juego?
- No. Porque puedo dejar de hacerlo. Tengo un problema de competencia. De ser competitivo.

- ¿Tienes un problema con el juego?
- No, lo disfruto. Es un hobby. Si tuviera un problema, pasaría hambre. Habría vendido este reloj, mis anillos de campeonato. Vendería mi casa, haría eso. Mi esposa me habría dejado o estaría pasando hambre o mis hijos...No tengo un problema. Disfruto las apuestas.

Un triple de John Paxson fue el que ganó el partido. No tengo problema de perder contra Michael. No es una vergüenza perder contra Michael. Los deportes son como un tiroteo. Y perdimos contra el arma más rápida.

Creo que me preguntaron un millón de veces:"¿Va a renunciar o no?". Me divierto inventando cosas. Nadie quiere que me vaya sabiendo que aún puedo jugar pero quiero irme dos años antes de que mis habilidades..de que digan que no puedo jugar. No quiero perderme la hora de irme. Muchos jugadores dicen eso: "Voy a jugar hasta que ya no pueda". Creo que Patrick lo dijo una vez. Que tendrán que arrastrarlo de la cancha. Eso es...yo nunca...nadie me va a arrastrar. Quiero salir caminando.

Episodio 7

- ¿Le sorprende que el equipo siga unido y que haya buena química, con las traiciones que hubo entre usted y el entrenador?
- Primero, nadie traiciona a nadie aquí, ¿sí? ¿Sí? ¿Comprendes cuando lo digo? No hay ninguna traición, ¿sí? Segundo, no, no me sorprende. Lo que me asombra es que hagas una declaración así, pero no me sorprende porque son profesionales.

Tras ganar el campeonato, me senté en el gimnasio con mi padre. En cierta forma, yo sabía que quizá ese sería mi último partido. Nadie lo sabía realmente, excepto mi padre y yo. Él era mi pilar. Éramos muy unidos. Me aconsejaba constantemente. Recuerdo que en noveno grado, me suspendieron tres veces en un año, y mi padre me hizo a un lado ese verano y me dijo: "Parece que no vas en la dirección correcta. Si quieres hacer todas esas travesuras, puedes olvidar los deportes". Necesitaba oír eso. Desde entonces, tuve visión de túnel y no volví a meterme en problemas.

Me dolió, pero era gente que siempre había querido herirme. No era la gente que quería, ni gente que yo conociera y quisiera, era gente que estaba harta de que yo estuviera en la cima.

Hay una cierta tristeza porque el mejor atleta que ha jugado un deporte en equipo deja el deporte, pero para mí es un día muy feliz porque alguien a quien admiro y respeto hace exactamente lo que quiere hacer. Y estoy absolutamente convencido de que hace lo correcto.

- ¿Recuerdas tu última conversación con él?
- Estábamos debatiendo. Debatimos sobre que yo jugara al béisbol. "Papá, quiero jugar al béisbol. Pienso retirarme. Quiero jugar al béisbol". Todo lo que decía era: "Hazlo". Porque él me hizo meterme en el béisbol.
- El sueño de su padre era que fuera beisbolista. No intenté convencerlo, pero le dije: "Jugar al béisbol es más difícil de lo que crees". Le dije: "¿En qué posición jugarás?". Me dijo: "Jardinero".

Creo que sus chances de ser bueno son casi nulas. Juega y... no termina la jugada. Solo porque eres considerado el mejor basquetbolista de la historia no significa que vayas a tener un éxito similar en el diamante.

Su ética de trabajo es la mejor que he visto. Bateaba desde temprano. Bateaba con la máquina de tiros con curva. Venía tras la práctica normal de bateo, practicaba antes del partido, y luego otra vez tras el partido. Para agosto veías cómo mejoraba, y siguió mejorando en la séptima.

Mi mentalidad era salir y ganar cueste lo que cueste. Si no quieres convivir con esa mentalidad exigente, no tienes que estar cerca porque me burlaré de ti hasta que estés a mi nivel. Si no estás a mi nivel, será un infierno para ti.

El miedo que sembraba MJ era imponente. Digamos las cosas como son. Era un cretino. Era un imbécil. Se pasó de la raya muchas veces. Pero a medida que pasa el tiempo y piensas en lo que intentaba lograr, piensas: "Sí, era un gran compañero de equipo". Nos empujaba a todos a ser mejores.

Los Bulls tuvieron su primera práctica sin Jordan. Ya no está el eje de una era de nueve años que deja a los Bulls con varios desafíos y dudas
sobre la temporada que viene. Es una gran oportunidad para los que querían un papel mayor de ofrecerse y ocupar ese lugar. Scottie ahora salió de la sombra de una gran figura y el foco está sobre él.

Michael presionaba a todo el mundo, y Scottie era mucho más amable. Era el que te consolaba cuando las cosas no iban bien y te abrazaba y te decía: "Aguanta. Estarás bien". Todos esperaban que intentara ser rudo, pero derrotamos a los equipos en conjunto, aprendimos a jugar juntos, compartir la pelota y ganar juntos. Esa temporada en particular, cuando Michael se fue, fue la mejor de Phil como entrenador.

Ganar tiene un precio. El liderazgo tiene un precio. Tiré de ellos cuando no lo querían. Los desafié cuando no querían que los desafiaran. Me gané ese derecho porque mis compañeros que venían detrás de mí no soportaron las cosas que yo soporté.

Si les preguntas a mis compañeros: "Lo que tenía Michael Jordan era que nunca me pidió que hiciera algo que él no hacía". Cuando la gente vea esto, dirá: "No era un buen tipo. Quizá haya sido un tirano". Pues ese serás tú, porque nunca ganaste nada. Quería ganar, pero también que ellos ganaran y fueran parte. Mira, no tengo que hacerlo. Solo lo hago porque así soy. Así juego al básquetbol. Esa era mi mentalidad. Si no quieres jugar así, no juegues así.

Episodio 8

- Nunca vi a alguien ir por otro jugador de esa forma. Se veía venir.
Creo que lo deja claro. Jordan anota 36 en la primera mitad. Se concentra casi únicamente en LaBradford.
- Se ofendió tanto porque un tipo le dijo: "Bien partido, Mike", que lo prendió fuego y lo humilló en frente de 20 000 personas. Décadas después del incidente, hay un rumor de que eso nunca pasó. LaBradford Smith nunca lo abrazó y le dijo: "Buen partido, Mike". Un par de escritores le preguntaron a Michael: "¿Eso pasó?". Y Michael, sonriente, dijo: "No, lo inventé". Hará lo que sea para ponerse en el lugar en que te venza.

La realidad es, en mi opinión, que si Michael hubiera seguido en el béisbol, habría llegado a las grandes ligas. Pero empezó la huelga del béisbol en el 94 y a las Grandes Ligas se les ocurrió la tonta idea de intentar empezar la temporada con reemplazos.

Escribí tres o cuatro versiones del comunicado en el que anunciaba que volvía, pero no se sentía cómodo de que capturara lo que él quería decir. Le dije: "¿Por qué no lo escribes tú?". Le di una pluma y papel y escribió. "VOLVÍ". Era lo único que debía decir.

Estaba nervioso porque hacía tiempo que no jugaba de forma competitiva. Y me sentía desnudo porque mi padre no estaba. Tan diferente.

Veintiún meses después de su última presentación en la NBA, Michael Jordan volvió y usa el número 45. No quería salir con el 23 porque sabía que mi padre no estaba, y sentí que era un nuevo comienzo. Y el 45 fue mi primer número cuando jugué en secundaria.

Michael tenía una obligación consigo mismo, con los fans, con sus compañeros, con la organización, con su familia. Con todos. "Si vas a sentarte y tomar tres horas de tu vida para mirarme en televisión, tengo la obligación de darte lo mejor de mí. Darte lo mejor de mí, siempre".

El verano después de la vuelta de Michael, estaba filmando la película Space Jam. La estrella de la NBA, Michael Jordan, comienza a filmar su película con el veterano del cine, Bugs Bunny.Es cierto. La película se llama Space Jam. Esta es la premisa, unos alienígenas quieren secuestrar a Bugs. Pronto, hay un partido de básquetbol y Michael Jordan se une al equipo. Sabía que Space Jam no era tan importante como volver a jugar al básquetbol al nivel al que él quería jugar. Y mientras filmaban, volvió a trabajar.

- Un día en la práctica, Phil puso a Steve Kerr a marcarme. Estábamos en distintos equipos y me estaba diciendo de todo, y yo estaba enojado porque nos estaban pateando el culo. Phil notó mi agresión, pero quería que yo me calmara, así que empezó a cobrar faltas tontas. Yo me enojo porque si proteges a este tipo, no nos ayudará cuando juguemos en Nueva York. No nos ayudará cuando juguemos con los equipos físicos.
- La siguiente vez que lo hizo, salí corriendo y cuando le hice una falta dije: "Esa es una puta falta". Soy una persona con mucha paciencia, pero tiendo a estallar en algún momento porque también soy muy competitivo. Pero no soy lo suficientemente bueno para respaldarlo, en general. Pero lo hago. Peleo. Él va y me pega en el pecho y yo voy y le pego en el puto ojo. Y Phil me echa de la práctica. Voy al vestuario y Michael dice: "Lo sé. Perdí la paciencia por un segundo".
- Me duchaba y pensaba: "Acabo de golpear al más pequeño de la cancha", y me sentí así de pequeño. Cuando subí al auto, llamé... Volví al Berto Center y dije: "¿Me das el número de Steve Kerr?". Llamé a Steve y me disculpé. "Oye, no tenía nada que ver contigo. Me siento mal".
- Lo hablamos y quizá, en una forma extraña, defenderme ante él fue lo mejor que hice, porque él llevaba a todos al límite, y yo me planté ante él.
- Se ganó mi respeto porque no estaba dispuesto a retroceder, a ser una simple pieza de este proceso. Desde ese momento, nuestra relación mejoró dramáticamente, y nuestra confianza mutua, todo.

Mucha gente no se enfrenta a Mike. Yo sí. Me lo puse como objetivo. Dije: "Solo cánsalo. Cánsalo, carajo. Solo debes cansarlo". Y seguí golpeándolo y pegándole. Lo afectó. Lo afectó y luego... Me siento muy egoísta descansando un poco. Y luego, la serie cambió, y desearía haberlo hecho antes. No sé si el resultado habría sido diferente, pero fue una diferencia... y golpearlo un poco.

Esa final fue el Día del Padre. La importancia de su padre para él era enorme. James siempre estuvo ahí en esos momentos. Si ves resúmenes de Michael celebrando, ¿dónde está su padre? Junto a él. Su padre siempre estuvo junto a él. Así que le faltaba una parte de su corazón. Recordó cuando ganó su primer campeonato y lloraba en el Trofeo Larry O'Brien y su padre estaba ahí junto a su hombro. Ahora están en las finales, y su padre no estaba ahí para compartirlo.

Episodio 9

- Y le dije: "¿Tú eres Michael Jordan, el que camina en el agua?". Me miró.
Jordan en la línea de falta, salta y lanza. Bien.
- En el segundo tiempo, solo marqué dos. Mi total fueron 12, y él terminó con mucho más. Jordan marcó 37. Recuerdo que salió de la cancha y me dijo: "No provoques al Jesús Negro". Entonces, dejé de llamarlo Michael Jordan y empecé a llamarlo Jordan a secas, Jesús Negro o ese Gato Negro. Nunca más lo llamé Michael Jordan.

Los Bulls no parecían impresionados con el triunfo de los Pacers. Según Jordan, fue un "tropiezo". Jackson dijo: "Debieron esforzarse de locales para ganarnos, e incluso así, casi no nos ganan".

Malone fue el más valioso ese año. Fue otra motivación para Michael, que creía merecerlo. Enseguida supimos adónde iba todo.
- No digo que no lo mereciera él. Solo digo que eso encendió mi fuego. Dije: "Bueno, cree que él es el más valioso, no hay problema".

En cada tiempo muerto, terminaba agotado. Estaba muy mal, pero muchas veces, cuando te enfermas, encuentras algo bien adentro de ti que no sabías que tenías. Y creo que fue uno de esos partidos que él deseaba tanto ganar que se mantenía ahí. Cuando terminaba el tiempo muerto y sonaba el silbato, de algún modo... se levantaba y jugaba.

Episodio 10

Tras perder el año anterior, Utah volvió mejor el año siguiente. La atmósfera en Utah era: "Es ahora. Al fin los derrotaremos". Utah nos esperaba. Teníamos que volar a Salt Lake al día siguiente. Y parecía que no nos quedaba energía. La mayoría de la gente tiene problemas para vivir el momento. La gente pasa 20 años en ashrams en la India intentando vivir el momento. Hace yoga, medita, intenta llegar a eso. La mayoría vive con miedo porque proyecta el pasado al futuro. Michael es un místico. Nunca estuvo en ningún otro lado.

Michael no permitía que lo que no podía controlar se metiera en su cabeza. Decía: "¿Por qué pensaría en errar un tiro que no hice aún?".

- Dennis Rodman se fue tras el tercer partido. Se desvió de jugar con los Bulls para ser luchador con Hulk Hogan.
- Y por cierto, grandulón, me encantó cómo revolcaste a Malone como un trapo. Eres el mejor, hermano.
- No quería nada. Solo jugar al básquetbol, ir de fiesta... cogerme a las chicas. Así era yo, eran las cosas de Dennis. Por algunas cosas vale la pena faltar a las prácticas. Tiene un avión chárter listo para llevarlo a un evento de lucha donde la acción guionada decía que rompiera una silla sobre un tipo.

La reputación de chico malo que Dennis cultivó cuidadosamente opacó sus contribuciones como jugador. Pero Phill sabía que era un defensa singular que contribuía mucho al éxito de ese equipo.
- ¿Le molesta que desvíe la concentración en las finales?
- No, desvía la concentración de ustedes, no la nuestra.
- Creo que Phil se dio cuenta de que yo necesitaba ser yo, ir a hacer lo que hacía. En los playoffs, yo quería ir a luchar. Si hacía esto, iba aquí, si hacía lo otro, debo hacer lo otro. Les daré el 100 % en la cancha.

Miren su mano izquierda, con la que empuja a Russell. El árbitro no lo ve. Jordan se libera para tener espacio.
- Todos dicen que lo empujé. Son estupideces. Su energía iba en esa dirección. No tenía que empujarlo. Russell ya estaba perdiendo el equilibrio.

Los Chicago Bulls, campeones de la NBA en 1998, y un equipo legendario.
- ¿Puedes creerlo?
- Sí, puedo.
- No puedo creerlo.
- Yo creía en esto. Fue hermoso. Nunca me di por vencido. Cada vez que nos acercábamos, sabía que lo haríamos. Lo sabía.

Tienes que apreciar incluso más su nivel de celebridad. Porque no tenía las plataformas para ser conocido mundialmente. No podías promocionarte por las redes sociales, publicar videos, tuitear, nada por el estilo. Era conocido por cómo jugaba y por tener una personalidad increíble.

Ahora la NBA está en 215 países. Cualquiera que comprenda el fenómeno de ese arco histórico comprenderá que Michael Jordan y su era tuvieron un rol fundamental en ello. Nos hizo avanzar enormemente. Hay excelentes jugadores que no tienen un impacto fuera de su deporte. Y hay ciertas figuras deportivas que se vuelven una influencia cultural. Michael Jordan ayudó a crear una forma diferente de ver al atleta afroamericano, una forma diferente de ver los deportes como parte de la industria del entretenimiento. Se volvió un embajador extraordinario, no solo del básquetbol, sino de Estados Unidos en el mundo y parte de la cultura estadounidense en el mundo. Michael Jordan y los Bulls cambiaron la cultura.

Nunca hablamos del porqué. Yo tuve mis propias conjeturas. Tras el sexto campeonato, estaba fuera de nuestro control. Porque habría sido suicida en ese momento de sus carreras, traer de vuelta
a Pippen, Steve Kerr, Rodman, Ron Harper. Su valor de mercado individualmente iba a ser demasiado alto. No iban a valer el dinero que les daría el mercado. Cuando nos dimos cuenta de que tendríamos que reconstruir, hablé con Phil y le ofrecí volver al año siguiente. Pero dijo: "No quiero reconstruir. No quiero un equipo malo". Ese fue el fin. Se terminó solo.

Recuerdo que hubo una reunión del equipo con Phil y eso fue todo. Mi esposa había obtenido su maestría de trabajo social y era parte de un grupo que ayudaba a gente que estaba en duelo. Una de las cosas que hacían era un ritual en que dejaban ir las cosas. Dice: "Esto es todo, es el último baile. La última vez que estaremos juntos". Les pidió a todos que llevaran lo que quisieran escribir sobre lo que significaba el equipo. "Escriban lo que significó para ustedes estar en este equipo este año y léanlo y lo quemaremos en una lata de café". Y todos tuvieron palabras emotivas. Recuerdo que Michael escribió un poema. Era una profundidad de emoción que no creerías que tenía. Phil tenía la facilidad de que sin importar lo grande que fueras o te creyeras, siempre te integraba para que fueras parte del proceso. No soy un poeta. Solo dije lo que sentía en el momento. Siempre estaremos unidos. Agradeces por el pasado, disfrutas del momento. Asegurémonos de terminarlo bien. Lo veíamos como un bravucón, a veces. Pero ese día mostró su compasión y su empatía con todos nosotros. Luego todos pusieron los papeles en la lata y al final de la sesión, Phil apagó las luces y prendió fuego los papeles en la lata. Es una de las cosas más poderosas que he visto.