Frases de la Serie Muñeca Rusa (Russian Doll)

Creación: Amy Poehler, Leslye Headland, Natasha Lyonne.
Actores: Charlie Barnett, Greta Lee, Natasha Lyonne.
Género: Aventura, Comedia, Drama, Misterio.
Estreno: 2019.

Índice

Episodio 1 temporada 1: «Nothing in This World Is Easy»
Episodio 2 temporada 1: «The Great Escape»
Episodio 3 temporada 1: «A Warm Body»
Episodio 4 temporada 1: «Alan's Routine»
Episodio 5 temporada 1: «Superiority Complex»
Episodio 6 temporada 1: «Reflection»
Episodio 7 temporada 1: «The Way Out»
Episodio 8 temporada 1: «Ariadne»

Episodio 1 temporada 1: «Nothing in This World Is Easy»

- ¿Te estás divirtiendo?
- La diversión es para los idiotas, Max. Hace dos minutos cumplí 36. Asomarme al precipicio de mi propia mortalidad siempre es mejor.
- No seas macabra. Es tu fiesta y te estoy haciendo un maldito pollo de cumpleaños.

- ¿No eres joven para una crisis de mediana edad?
- Fumo dos paquetes al día. Tengo los órganos de un anciano. Si llego a mis 70 estaré sorprendida.

- Mi gato se fue.
- Avena, no.
- ¿Cómo que se fue?
- No de irse al otro lado. No ha vuelto en tres días. Por lo general cuando se va, vuelve a casa o al deli en 48 horas como máximo.
- Está muerto.
- No está muerto.
- Es Nueva York, no dejas al gato afuera.
- Es esencialmente un gato de deli. Ha sobrevivido más cosas de las que las tres podamos imaginar.
- Quizás deberías considerar convertir a Avena en un gato de interior para que esté a salvo.
- Está bien, ¿sabes qué? No creo en dictar los límites de la existencia de un ser consciente. Para ti, es seguridad. Para mí y Avena, es prisión.
- Por más vieja que te sientas, Nad, definitivamente suenas de 22.
- Gracias. Mi mala actitud me mantiene joven.

- ¿Todo esto es para tu gato? Árbol arriba, gato abajo. Veo que a él le gusta trepar.
- Eso es atrevido, asumir que mi gato es macho. Entiendo. Soy soltera y elijo adoptar una mascota. Seguro un patético intento de llenar el hueco en mi alma que de otra forma llenaría ¿con qué? ¿Un pene? No, gracias. Estoy llena.
- ¿Quieres que te diga "triste señora de los gatos" para que puedas decir que no es así? Por favor. Ser amante de los felinos no es y nunca fue triste.
- El indicado, en la práctica, significa la persona con quien moriré. Quien se ocupe de mí cuando esté enferma y arruinada. Así que mi jugada será esperar al final de mis 60 y ahí cerrar el acuerdo. Eso es asumiendo que no muera en antes, claro.
- ¿Por qué no hablabas así antes de coger?
- No sabía que te gustara este tipo de cosas. Pensé que eras un pervertido, pero ahora veo que eres profundo.
- ¿Por qué no vienes y te sientas en mi cara ahora?
- Lo haría pero te pedí un Uber.

- ¿Nunca piensas que es extraño? Hacer una fiesta en una vieja escuela yeshivá.
- ¿Por qué sería extraño? Porque esto alguna vez fue, ya sabes, un lugar sagrado.
- Es Nueva York, los bienes raíces son sagrados.

- Este iba a ser un cumpleaños duro. Sí, eres una gran psiquiatra, pero no la mía. Y no todo es sobre mamá.
- Pero creo que estaría orgullosa de que llegaste a los 36.
- No lo sé. Era muy competitiva. Ipso facto, habría estado entusiasmada que finalmente fui mayor de lo que ella fue jamás.

- Creo que estoy muerta.
- Todos estamos muertos.
- Vio una película de Fellini.

- ¿Cómo está Lucy?
- Ella estará bien. Pero yo te extraño mucho.
- No uses a tu hija para que vuelva contigo por culpa.
- No uses a mi hija para aplacar tu culpa.

- ¿Qué hay en esto?
- Tiene cocaína, como los hacen...
- No. Probé cocaína muchas veces y nunca nada me arruinó así.
- Sí, ni siquiera la fumaste.
- Está bien, Maxine. Si hay una posibilidad, cualquier posibilidad de que haya algo aquí que no sea cocaína realmente necesito que me lo digas.
- Vamos, Nads. Deja de actuar como víctima. Eres una cucaracha. No soy una cucaracha. ¿Por qué me llamas cucaracha? ¿Qué significa eso de cucaracha?
- Puedes comer, tomar y hacer cualquier cosa. Es imposible destruirte. Nunca morirás.
- Muero constantemente.
- Nads, si vas a actuar así, quizás deberías irte, ¿sí?

Episodio 2 temporada 1: «The Great Escape»

- ¿Puedes creer lo de esta mujer Huerta? Once niños. Yo ni siquiera tengo un niño. ¿Dos divorcios? Yo me divorcié cero veces.
- Max, si te sirve de consuelo, te aseguro que algún día te divorciarás.
- Muchas gracias.

- Escucha, estos cigarrillos que le vendiste a Maxine...
- Los israelíes.
- Sí.
- Los armé yo mismo. ¿Te agradaron?
- ¿Tienen algo más? Me refiero a algo que pueda producir un efecto psicodélico.
- Solo cocaína.
- ¿Tu proveedor habitual?
- La verdad no, es uno nuevo.
- ¿Quién?
- ¿Por qué preguntas, Nadia?
- ¿Quién ama las drogas más que yo?
- ¿Tú? Nadie.
- ¿Quién ama las orgías más que tú?
- Este tipo.
- Tú. Y pese a eso, aquí estoy. Probé casi todas las drogas y no se me ocurre nada que podría causar el colapso que estoy teniendo. Pero si no son las drogas, soy yo, así que...
- Sí.
- ¿Sí?

- ¿Te ocurrió alguna cosa extraña anoche?
- Sí, fui a una fiesta y la invitada de honor no estaba.
- Mira, creo que Maxine me dio alguna mierda extraña anoche y no sé cómo expresarte a ti, a ella a cualquiera que se interese por mí que experimento algo realmente aterrador. Que estoy terriblemente asustada. Que me cuestiono mi propia cordura. Y que quizá estoy muerta.

- Bueno, ¿sabes qué? Hazme un favor, John, ¿sí? Comienza a acostarte con otras personas, ¿sí? Han pasado seis meses.
- Me acuesto con mucha gente.
- ¿Sí? Lo creeré cuando lo vea.

- Habla con Daniel. Él me ayudó a armarlos como regalo.
- Bueno. ¿De dónde es la cocaína?
- No es coca.
- ¿No lo es?
- Bueno, diré la verdad. Estuve trabajando en algo nuevo para ayudar a gente con depresión. Pero es Special K estándar.
- ¿Ketamina?
- Le está yendo bien y ayuda a la gente. La gente con cáncer responde muy bien a ella como medicación novedosa para la depresión.
- Eso es genial. Me alegra por esa gente con cáncer pero esta no era una fiesta de cáncer. Y ahora continúo muriendo y reviviendo la misma noche.
- ¿Duele?
- Te ves bien.
- Sí. No estoy bien, ¿de acuerdo? Miren esto en mi dedo. Me dejó una marca. Luego morí. Regresé.
- No está ahí. ¿Hubo enfermedades mentales en tu familia?
- No es eso.
- Solo pregunto porque...
- No, no soy yo, ¿está bien? No puedo ser yo. Así que, ipso facto, debe ser tu estúpida ketamina. ¿Entienden? Gracias. Lamento gritarles. Estoy teniendo una complicada, noche sin fin.

- Hice todo esto para ti, incluyendo al cigarrillo sorpresa. Porque te quiero.
- Porque piensas que soy una cucaracha.
- ¿Qué?
- No soy una cucaracha. Tú eres la cucaracha.
- ¿Por qué me llamas cucaracha ahora?
- Porque me llamaste cucaracha.
- ¿Cuándo? Nunca te llamaría cucaracha.

- ¿Podemos sentarnos en tu oficina como si fuera una paciente?
- No creo que eso vaya contigo.
- Siempre te gustó la cocina.
- ¿Por qué me gusta la cocina?
- Bueno. Sustento, seguridad, nutrición todas las cosas que te faltaron de pequeña.
- Bien creo que estoy volviéndome loca.
- No usamos esa palabra en esta casa. Nunca lo hicimos ni lo haremos.
- ¿Cuál fue su diagnóstico? ¿Qué carajo tenía de malo?
- No confundas a tu madre con su daño.
- Anoche morí.

- Ahí estás. Te perdí el rastro. Te estás divirtiendo.
- ¿Estás bromeando? Es la mejor fiesta de la historia. Podemos hacer lo que queramos, con quien queramos.
- Gracias a Dios, después de cocinar en jueves.
- Jueves. Qué concepto.
- ¿Qué quieres decir?
- Nunca será jueves de nuevo. Siempre será esta fiesta. Y seguiremos regresando.

Episodio 3 temporada 1: «A Warm Body»

- Es un lugar de adoración. No lo tomo a la ligera. Nací católico.
- Sí, pero coges como judío.
- Eso no es malo.
- ¿En serio?

- Te he observado, Shifra. Debo decirte, no creo que tu corazón esté aquí.
- ¿Disculpa?
- Me oíste. ¿Sabes las plegarias?
- Sí, sé las plegarias.
- Está bien. ¿Cuál es la plegaria para beber vino?
- Bueno, muy fácil.
- ¿Qué me dices de proteger a alguien en peligro? ¿Conoces esa?
- Sé las plegarias.
- Y si una persona podría morir, ¿cómo es esa?

- Mi ex se enteró de ella y me echó. Mi hija piensa que soy un imbécil. Realmente creí que quería estar con Nadia y me dio la espalda "por tanta presión". Eso dolió.
- Escucha. El misticismo enseña que hay sabiduría inaccesible al intelecto. Solo puedes alcanzarla dejándote llevar, siendo nada. Aléjate del mundo físico y ve hacia el espiritual. Quizás Nadia es una forma de distraerte eludir el abismo, cuando aceptarlo es el único camino hacia adelante.
- Cierto. ¿El edificio del que ella pregunta no está embrujado? Los edificios no están embrujados. La gente lo está.

- Arruiné mi vida, y no es tu responsabilidad. Pero si pudieras reconocer que ocurrió, sería bueno.
- Ocurrió, John.
- Lo sé. Gracias.

- No volveremos a estar juntos.
- No, John, no volveremos a estar juntos. Menos aún si tu mejor argumento es un cuerpo caliente.
- ¿Por qué te resulta tan ofensivo considerarme como opción?
- ¿Sabes qué? Seguro, ¿por qué no? Quiero estar contigo, John. Por el resto de mi vida.
- No. Eres una maldita idiota.
- No. Si te hace feliz...
- Vete al diablo
- Estaremos juntos para siempre. Estoy dentro.
- No tienes respeto por mí.
- Estoy dentro por completo.
- Pedazo de mierda. Ese es mi abrigo. Muchas gracias. ¿Sabes qué más dijo el rabino? "La utilizas para distraerte del abismo" pero está equivocado, porque tú eres el abismo.
- Te aseguro que solo es un sentimiento pasajero.
- No, te aseguro que me siento así todo el maldito tiempo. No necesito esta mierda.

- Creo que finalmente entendí algo sobre cómo funciona este mundo.
- Deberías. Tienes 36 años.

- Estamos experimentando un corte eléctrico temporal.
- Busca tu teléfono. Llama al 911.
- No podemos salir.
- ¡Rápido, todos al piso! ¡Abajo!
- Amigo, ¿no escuchaste las noticias? Vamos a morir.
- No importa, muero todo el tiempo.

Episodio 4 temporada 1: «Alan's Routine»

- ¿Puedo preguntarte algo?
- Seguro.
- Vivimos en el mismo edificio y nos cruzamos cada tanto. ¿Qué opinas de mí?
- No opino nada.
- En serio. Si tuvieras que elegir...
- Si no me pagaras, nunca te habría hablado.
- Bueno. Gracias. Gracias por la honestidad.

- Desde que te conozco siempre fue Beatrice. Nadie sobrevive la distancia de la universidad.
- Es la persona incorrecta para mí.
- Tu vida dio un giro total y tienes la calma de un asesino en serie.
- ¿Crees que es posible corregir tu vida? Me encuentro en la posición de poder hacer finalmente lo correcto. ¿Entiendes?

- Tengo náuseas. Voy a vomitar. Me engañaste con ese insufrible elitista y condescendiente.
- Ni lo conoces. Ni siquiera te interesaba...
- ¿Es con quien siempre hablas por teléfono? ¿Es por eso que se encontraban tanto para tu tesis sobre Philip Roth o lo que sea?
- Por millonésima vez, es Updike y el imaginario suburbano.
- ¿Cómo pudiste hacerme esto?
- Solo ocurrió. Y siguió ocurriendo. Y se volvió cada vez más difícil para mí poder contarte algo. Eres sensible. Si decía algo que no estaba en total acuerdo o no era alentador ibas a perder la cabeza. O quizás... No lo sé. Dañarte a ti mismo. Así que... Ahí me di cuenta de que no habría un momento correcto para decirte.

- Puedo hacerlo solo. Yo puedo.
- Nadie puede hacer nada solo.

- ¿No te parece extraño que vivamos en el mismo barrio? ¿Crees que significa algo? ¿Estaremos muertos? ¿Seremos la misma persona? Hay un par de teorías en las que trabajo. Mi favorita es que somos la misma persona.
- ¿Cómo podría ser que...?
- Mira. ¿Sientes esto? ¿Te duele? ¿Te está doliendo?
- Me está doliendo. Bueno, basta. Solo...
- Oye, amigo. Tampoco me agradas mucho. Pero ahora eres mi única pista.
- ¿Pista?
- Sí, ya sabes. De investigación. Para salir de esto, sea lo que sea esta situación.
- No hay salida de esta situación. Personalmente, me agradaba. Tenía control. Sabía lo que seguía. Luego apareciste y me llevaste por este extraño camino como una sirena cancerígena.
- De nada.
- No, no te lo agradezco. Apareciste y todo se echó a perder. Descubrí algo que no quería saber. Beatrice, mi novia por nueve años, me ha estado engañando.
- Eso es muy pesado. Si quieres volver a verme, estaré en mi fiesta de cumpleaños anoche.
- ¿Reinicias en tu cumpleaños?
- Sí, así es.

Episodio 5 temporada 1: «Superiority Complex»

- ¿Por qué crees que nos ocurre esto?
- Estoy seguro de que es un castigo purgatorio por ser una mala persona.
- ¿Mala persona? Ya sabes, está Hitler y por otro lado está el resto. Hasta el coyote del correcaminos.

- ¿Qué es eso?
- Mi nueva teoría es que es un campo gravitatorio de alta densidad que gana consciencia y ahora juega con nosotros deliberadamente. Es una mezcla de un agujero negro con Baile de Ilusiones.
- Sí, mi baño no tiene un agujero negro...
- Esto no será divertido si sigues rechazando mis teorías.
- Tú rechazaste la mía.
- Por moralmente simplista y narcisista. ¿El universo es moral, pero comparte tus opiniones en moralidad?

- ¿Por qué hablas de ella?
- Uno debe preguntar a la gente por sus hijos. Es cortés. Nos permite fingir que habrá un futuro.

- No. Así es él. Es sobrio, se esfuerza para no beber. Por eso es un idiota.
- Pensé que era porque lo fastidiabas.
- Alan, sexualizar el odio propio es la marca de cualquier relación que comienza con una infidelidad.
- Tú evitaste conocer a su hija y él destruyó su matrimonio.
- Con esa culpa, me sorprende que no seas judío.

- Creo que hay mucho mérito en copiar. Me interesa el plagio como una forma de arte. ¿No te preguntaste por qué el arte visual no tiene el mismo peso que hace 30 años?
- Literalmente jamás me lo pregunté.
- Internet. El sida. La crisis del sida barrió con casi todas las voces críticas de cada medio. Ahora, la intención del artista está enterrada en un mar de likes y pulgares.
- Si la intención sigue ahí, si es clara, no importa qué piense el crítico.
- ¿Qué eres, coleccionista?
- No la comprendo en realidad.
- Mi padre decía que yo no tenía una sola fibra creativa.

- Lo único que mi madre me dejó fue una ficha de metro y un trastorno alimenticio. Tú eres un buen padre. Ella estará bien. Pero es una edad complicada.
- Sí.
- Tenía esa edad cuando mi vida dejó de tener sentido. Solo quería estar sola, refugiada todo el día en libros.

- Ruth, si murieras hoy ¿estarías lista? ¿Estarías en paz con tu vida?
- Sí y no.
- ¿Cómo llegas a solo sí?
- No se puede. Tener dos ideas incompatibles en tu cabeza simultáneamente y aceptarlas a ambas es lo mejor de ser humano. Sí, no. Bien, mal. Vida, muerte. Con cera, sin cera. Tomate, tomate, patata, dos patatas.

- Explosión de gas de nuevo.
- ¿De nuevo?
- Me atropellaron.
- Un clásico.
- Espera un segundo. ¿Dices que nunca moriste en las escaleras?
- No.
- ¿Eres algún maldito superhéroe o...? ¿Crees que morimos al mismo tiempo?

- Escucha. ¿Por qué tú?
- ¿Por qué yo qué?
- Bea.
- Te eligió y no la amas. No eres fiel. Nunca te castigan. ¿Por qué tú?
- Ella no me eligió, Alan. La única elección que hizo fue no elegirte a ti. Nadie me elige. Soy el hueco donde debería haber una elección.

- ¿Qué pasa si continúan?
- ¿Quiénes? ¿Quién continúa?
- Ellos. Todos los que no son nosotros. Creí que lo que nos pasaba no lastimaba a nadie más, pero están todos en esto también.
- ¿Qué?
- Quince veces, Ruth ha sufrido por mí. En 15 universos, ella está sola.
- Espera. ¿Tú también llevas 15? ¿Las contaste?
- Sé contar, Alan.

Episodio 6 temporada 1: «Reflection»

- Debo ser honesta contigo. Si inventara el infierno, se parecería mucho a esto.
- Infierno... ¿De veras? Me parece limpio.
- No, no el lugar. La situación general.
- No es tan malo. Es decir, que nuestras vidas dependan la una de la otra por... ¿la eternidad?
- Esa es mi pesadilla más temida. Alan. Vamos. No eres tú, hombre. No quiero depender de nadie. Al menos quiero mantener la ilusión de libre albedrío, ¿entiendes?

- Oye, ¿cómo moriste?
- Atropellado en hora pico. Me resbalé en la ducha. Me electrocuté en la bañera. Hoyo en la acera.
- Cierto, pero ¿cómo moriste la primera vez?
- No lo sé. No lo recuerdo.
- ¿Qué quieres decir? Recuerdo mi primera vez. Me atropelló un coche.
- Solo recuerdo estar en el baño y luego solo revivir el mismo día.
- ¿No recuerdas tu primera muerte? Tu primera muerte podría ser lo que comenzó todo esto.
- ¿Por qué?
- Quizás no lo es, pero honestamente, es el único hecho desconocido.

- ¿Sabes qué? No importa mi primera muerte.
- Probablemente porque cogías con ese irlandés ese irlandés desgraciado que parece un pescador cabeza de fósforo.
- Está bien, hombre. Primero, tiene las manos tan suaves que no hay forma de que haya trabajado duro ni un día ni hablar de pesca intensiva. Y en segundo lugar, el sexo fue, como mucho, mediocre. Promedio. No hay forma de que eso haya desatado un completo multiverso de las maravillas de malditos niveles, ¿sí? Cálmate, el aspecto Bukowski no te favorece.
- Puedo cogerte mejor que Mike.
- Parece que dan un premio por tener mi vagina.
- Vamos por él.

- ¿Adónde carajo vamos?
- Tengo plantas. Prefiero conocidos casuales a relaciones cercanas y extraños por sobre todo, porque la humanidad es una mierda.

- ¿Cómo sabes que eres real? ¿Crees que necesitamos que la gente sea testigo?
- Aquí. Ahí es donde sabes. Me alegra haber perdido todo. Tecnología, criptomonedas es todo basura. No necesitas nada de eso. Mientras más cosas acumulas más espacio ocupas. Nadie me elige en una línea de reconocimiento porque no me recuerdan. Soy una sombra.
- Creo que yo también soy una sombra ahora.

- Revisaste mis cosas.
- Limpié.
- ¿Limpiaste?
- Las encontré bajo tu cama.
- ¿Se te ocurrió que estaban bajo mi cama porque las quería bajo la maldita cama?
- Todo se reiniciará, como dijiste. Todo volverá a estar como lo tenías.
- Púdrete por revisar mis cosas y por tocar estas. Púdrete por ser un imbécil. Vete.
- Lo lamento. Nos necesitamos. Te necesito. Me necesitas.
- ¿Tartamudeé?
- No tengo zapatos, Nadia.
- Por Dios. ¡Lárgate ya!
- Lo lamento.
- ¡Solo vete de mi maldita casa!

- Mira. Lamento haberte gritado por intentar ser agradable, ¿sí? No quiero hacer esto sola.
- También lo lamento. Debo decirte algo. Yo... yo recordé.
- Alan, está bien.
- No, escúchame. Recordé mi primera muerte. Me arrojé desde la cima de un edificio. Me suicidé.

Episodio 7 temporada 1: «The Way Out»

- Alan. Tu primera muerte no explica cómo o por qué estamos conectados. Por suerte para ti yo lo descubrí. La última repetición, volví al deli y recordé algo. Nos conocimos la primera noche. Te vi esa noche con Ferran.
- No, no recuerdo eso.
- Claro que no. Estabas devastado, pero te vi. Hasta pensé en ayudarte pero mejor peleé con los de Wall Street. Si no lo hubiera hecho, podría haber evitado que te suicidaras.
- Si no hubiera bebido, podría haberte salvado del coche.
- Ahí es donde las cosas se arruinaron. Los bucles comenzaron porque no ayudamos al otro.
- Eso creo. Sabía que era un castigo.
- Calma, Sr. Moralino. Esto no es bueno o malo. Solo es un error. Es como si un software deja de responder. Que no responda es solo un síntoma de un error en el código. Si las muertes son que dejamos de responder ese momento es el error que debemos corregir.
- Pero si debíamos ayudarnos y no lo hicimos ¿cómo no es algo moral?
- ¿Qué tienen en común el tiempo y la moral? Relatividad. Ambos son relativos a tu experiencia. Necesito ayuda visual. El universo tiene tres dimensiones espaciales por eso es difícil pensar en cuatro dimensiones. Pero las computadoras lo hacen todo el tiempo. Por suerte para ti, yo puedo pensar como computadora.
- ¿Qué es esto?
- Una naranja podrida. En un mundo bidimensional, es un círculo. En un mundo tridimensional, es una esfera. Pero en un mundo de cuatro dimensiones... sigue madura. El tiempo es relativo a la experiencia. Experimentamos distinto el tiempo en estos ciclos. Pero esto nos dice que en algún lado el tiempo, el tiempo lineal como lo entendemos, aún existe. El momento de nuestro primer encuentro en el deli...
- Aún existe.
- Deberíamos volver a la tienda. A ese mismo momento. Y reescribir nuestro primer encuentro. Como arreglar un defecto en un código. Luego, corremos una prueba unitaria.
- ¿La gente suele saber ese término o...?
- Esencialmente, ejecutamos un programa y vemos si el error aparece.
- ¿Cómo sabremos si aparece?
- Moriremos. Luego, volvemos a la tienda y lo intentamos de nuevo. Eres muy lista.
- Gracias por notarlo al fin.

- Sé sobre Mike. Sé cómo comenzó y por qué. Quiero que seas... que solo seas quien eres.
- No sabía cómo decírtelo.
- Lo hiciste. Me lo dijiste. Yo no escuché. Lo dijiste cada que pregunté qué ocurría y respondías, "Nada". Cada vez que te toqué, y con suavidad me alejaste. Creemos que engañamos a la gente, pero el cuerpo no puede mentir como nuestras mentes.
- Sí.
- El mío dejó de mentir hace tiempo. Por años fui hueco. Ya sabes, pensé que si si trabajaba lo suficiente, si seguía invirtiendo tiempo y si agachaba la cabeza, hacía lo correcto, yo este dolor persistente de sentirme un fracaso se iría.
- Lo sé.
- Sé que estoy atascado en un cuerpo que está roto y en un mundo que está literalmente cayéndose a pedazos y una mente que una mente que quiere matarme.
- Te ayudaron, ¿verdad?
- Así es. Dejé que me ayudaran.
- ¿Quién?

- La maté. Tomé la salida fácil.
- ¿Qué salida fácil?
- Le dije al trabajador social que quería vivir contigo y no con ella y ella se murió en menos de un año.
- Lo recuerdas todo mal. Tú dijiste que querías vivir con tu mamá como ella te dijo que hicieras, pero eso no podía pasar. Nadie dejaría que eso continuara.
- No creo que importe.
- ¿De qué hablas?
- No importa lo que haya dicho. Yo quería vivir contigo.
Escúchame. Tú eras una pequeña semilla enterrada en la oscuridad luchando por salir a la luz. Tú querías vivir. Eso es lo más hermoso del mundo.¿Aún lo conservas? Nadia te veo ahora persiguiendo a la muerte en cada esquina y cariño ¿dónde está ese hermoso pedazo tuyo que empuja para ser parte del mundo?

- ¿Te sientes mal?
- Ella sigue dentro de ti.
- Mami.
- ¿Estás lista para dejarla morir? Hoy nos liberamos.
- Dios mío. Alguien llame al 911, está muriendo.

Episodio 8 temporada 1: «Ariadne»

- Oye, ¿me deja entrar? Soy amiga de Alan Zaveri.
- No. Oiga. No se puede fumar en este edificio.
- ¿Cómo se movió tan rápido? ¿Es un caminante blanco?
- Apague esa maldita cosa. Mi esposa fumaba mucho. Murió de cáncer.
- Lo siento.
- Apáguelo, por favor.
- Escuche. Entre usted y yo he encontrado la muerte muchas veces en los últimos tiempos y traigo buenas noticias. La vida es una caja de líneas temporales, ¿me entiende?
- No. No entiendo lo que quiere decir.
- Baste decir que aunque en este plano su esposa está muerta y fumar mata en algún lugar está viva y bien tomando un Mai Tai en una playa o a caballo, fumando un cigarrillo. Quizás con Fabio.
- Fabio no. Me estás poniendo celoso.
- Es un hombre muy atractivo.
- Sigues fumando.
- No va a dejarme entrar, ¿no?
- No. No te enojes. Eres agradable.
- Gracias.
- Bonita de ver. Lo lamento.
- Tú tampoco estás mal, Joe.

¿Qué le ocurre a todos? La vida es una pesadilla horrible, ¿no? Ser una persona es una pesadilla. Es por eso que adoro a este pequeño.

Hablando metafísicamente, tú y yo estamos inexplicablemente relacionados. Y estoy convencido de que nuestro propósito es conectarnos o hasta salvar nuestras vidas mutuamente. En otro mundo, estarás haciendo lo mismo por mí.

- Bueno, Alan, sé lo que te propones, ¿sí? Y sé que te sientes genial porque así se siente mucha gente cuando decide suicidarse. Fortaleza emocional, regalar cosas, pedirle matrimonio a vagabundos, etc.
- Lo lamento, ¿puedo recostarme? Me palpita el corazón. ¿Me vas a arropar para dormir?
- Sí, sí lo haré. ¿Quieres oír una historia?
- Claro.
- Bueno, aquí vamos. ¿Escuchaste la que cuenta sobre el hombre destrozado y la mujer con un deseo suicida atrapados en bucle? Cuéntame. Había una vez un niño especial llamado Alan. Y un día la vida se le hizo demasiado pesada. Así que decidió dar un paseo por el borde de la azotea.
Pero cuando bajaba una dama muy dura que se veía como el bebé de Andrew "Dice Clay" y la niña de "Valiente" lo atrapó en su loca cabellera como si fuera una red de delfín.
- Me encanta "Valiente".
- A mí me encanta "Dice" lo que con seguridad será problemático en algún momento. En fin aunque la niña lo atrapó ella no estaba en su mejor momento. Verás, la vida era muy dolorosa. O ellos eran muy frágiles. Pero como quieras verlo, ellos no podían resolverlo. Y entonces, una noche algo milagroso ocurrió. Consiguieron sobrevivir.

- Bueno, ¿cómo sabías de mi fondo de estudios?
- Tú me contaste.
- Nunca hablo de eso desde entonces, es raro que le cuente a alguien que no conozco sobre eso.
- Te dije que nos conocemos.
- Bueno, genial, ¿qué más sabes de mí?
- Es tu cumpleaños.
- Por eso es raro que digas que moriré esta noche. Siempre fui supersticiosa sobre este cumpleaños en particular.
- Por tu madre. Mierda. Nadia. Nadia, espera. Mira, lo lamento. No intento asustarte ni nada. Mierda. Mira quién es.
- No, conozco a ese tipo.
- Es autodestructivo y muy peligroso.
- No pareces agradarle.
- Oye, es mentalmente inestable. De veras. Aléjate, ese tipo está loco.
- Está bien.
- ¡Espera!
- Dios. ¿Acabas de salvar mi vida?
- Sí.

- ¿Qué ocurre?
- Estoy tan feliz de que no hayas saltado.
- ¿Prometes que si no salto seré feliz?
- No lo sé, hombre. Por supuesto que no. Pero te aseguro que no estarás solo.

- Nadia, ¿adónde vas?
- Oye. Es increíble cómo no te atropellan cuando miras a ambos lados.